La linea del Ecuador

Hace dos madrugas alguien vio un viejo cuchillo...

Luna

Nuevas investigaciones detectaron grietas en la corteza de la luna...

Los Gorriones

Muchas veces veo revolotear gorriones cerca de los autos, en los jardines...

21 de mayo de 2008

Dos años después

Dos años son algo así como 730 días. Cuanto tiempo pasó y que rápido. Hace un rato llegué a casa y me puse a escribir. Quise hacer de memoria una lista de todas las personas que me presentó Mar del Plata en este tiempo y la verdad es que no puedo. Sabía que eran muchas pero no tantas. Me sorprende que alguien que destaca su memoria como yo no pueda hacer esta lista de forma acertada y completa.
Llegué con 26 años y hoy, cerca de comenzar a vivir los 30, debo reconocer que nunca me imaginé acá. No sé como salió, bueno sí sé. Una mujer. Dolina dice que todo lo que hacemos en la vida es por una mujer, ya sea para impresionarla, para merecerla o para mantenerla cerca. Que ellas son las que nos motivan a movernos. Después lo escuché muchas veces decir que nunca hizo ese comentario, que no lo recuerda, pero yo creo que sí lo dijo. Quizás con otras palabras, quizás con la idea de darle otro sentido, pero lo dijo. Y yo llegué acá simplemente porque estaba Rocío. Todo lo que crean, y hasta incluso todo lo que yo mismo les halla podido decir alguna vez, es falso. Vine porque conocí a Rocío, sino nunca lo hubiese echo. Es una deuda grande que tengo con ella, no solo por presentarme la ciudad sino por tener siempre esa palabra justa para poder motivarme a hacer lo que tenía ganas pero no me animaba. Es increíble conocer una persona así, es una lástima que ya no esté. Siempre fuimos a contramano. Algún día, quizás…
El día que llegué, martes 16 de mayo de 2006, antes de bajar del colectivo me aseguré de hacerlo con el pie derecho. Casi provoqué un embotellamiento en la escalera del colectivo pero segundos antes de bajar cambié de pierna, pisé con la derecha, y me dije “que salga bien”. Y acá estoy, dos años después…
Existe otra persona a la cual le debo mucho mi permanencia. Pasábamos horas y horas juntos. En el café KMCHAK de calle Bolívar, casualmente hoy vivo a dos cuadras de ahí. Comíamos en Tía Quika, nos íbamos a los balnearios de La Perla, y hablábamos, y me veía llorar. Una vez me hizo un dibujo que aún guardo. Decía “felices dos semanas en mdp”. Ja! Gracias Lu. El otro día en tu casa no te dije nada pero me acordaba de eso. Todavía lo tengo. Verte hoy con Julieta me llena de alegría. Esa sobrina postiza me puede. Me pone muy feliz verte con tu hija, y pensar en las vueltas que dimos, las cosas que hablamos, los sueños que teníamos. Te debo mucho pendeja.
Casagrande fue mi primera casa acá. Fue otro punto fundamental creo. Allí conocí a la gran mayoría de las personas con las cuales hoy comparto mis alegrías y mis lágrimas. Que alguien como yo llore no es nada extraño pero seguir con esa gente, sentir que me quieren, que están, que estoy, y que día a día les muestro “soy esto” y se quedan… no se… uff: Valen Mucho. Como olvidar a la alemana Caro. Mirábamos el mundial juntos, andábamos los dos con el fixture y el mapa de mdp en el bolsillo. Los entrerrianos de Diamante, Esteban, el gordo Martín, Rosita, Katy, Flor de Río Gallegos con quien fui a los juegos de Plaza España horas antes de pasar mi primer cumple acá. Como olvidar el aguante de Jose, la locura de Brian, el personaje de Susana…
Hay otras personas que debería destacar. A pesar de sus cosas de pendejos Sebas, el pampeano, también fue una de las personas que me ayudaron. Me vio en momentos jodidos, me buscaba, me hacia salir, me decía siempre “a vos te va a ir bien acá, yo lo sé”. A Gabriel “Rodríguez” que si bien hace mucho que no lo veo creo que los dos sabemos que le debo muchísimo. Creo que nunca lo hablé con él pero me abrió las puertas de su casa cuando no tenía ninguna necesidad de hacerlo. Eso no se olvida. En momentos como este son cosas que no se olvidan. Al menos tipos como yo no olvidamos esas cosas.
Hablando de casas y puertas abiertas lo que sentí en la última navidad fue algo muy lindo. Me cuesta encontrar las palabras, pero Pablo me adoptó como parte de su familia. Me metió ahí y me dejó en el mejor lugar. Me anotó como un Romagnoli más y la verdad no sé con que se paga eso. No lo sé. No le encuentro un valor material. Me hizo sentir algo que hacía mucho no sentía. Viví la navidad después de años, más de una década. Sembró ese espíritu navideño otra vez. Fue lindo ver debajo de un arbolito de navidad un paquete con mi nombre. Gracias loco. Lo mismo que Laura. A los dos les agradezco mucho por acompañarme a la terminal esa noche que se fue mi vieja. No me dejaron sólo. Y no fueron los únicos. A todos gracias por estar. Simplemente estar.
Gracias: Pablo y Laura; Cin, Guillote y Lauren, dejamos de ser concubinos para convertidos en casi hermanos pero de esos que se eligen; Franck e Iris, sólo yo sé lo que sentí al estar en ese compromiso, al ver como disfrutan lo que lograron por bancarse toda la mierda que a veces nos rodea; Lu y Julieta; Laura “la Tana”; Vasco, Laura y Darío, mis “polis” preferidos; Sole; Euge; y obviamente Ro, que siempre estuvo y siempre está…
Les digo gracias pero no de sentimental sino porque ustedes, a su medida y a su tiempo, saben como soy. Y quieren lo mismo que yo para ustedes, es decir “lo mismo que uno le desea a su familia”. Porque son eso. Son parte de esta familia que armé sin proponérmelo. Son mi mejor triunfo. Creo que ya lo sabía, pero al estar en mi peor derrota me ayudaron a confirmar su lealtad y también a pensar en esa frase que Rocío me dijo en febrero “no necesitas pedir que te quieren, ya sos querible así nomás”.
Este es mi lugar. Me equivoqué mucho pero con ustedes siento que no. Hace un tiempo me desilusioné mucho, y no lo digo por el desamor sino por confiar en mis sentimientos. Me desilusioné del error que cometió mi sentimiento de amor. Hoy no confió mucho en él. Poquito. Muy poquito. Pero igual no lo puedo abandonar porque él es como yo: “mi amor se gana el pan todos los días. Se raspa las rodillas, apura sin ganas el café de la mañana. Tira sus dados, baila valsesitos con los pies desafinados”…
Gracias malplatenses.

9 de mayo de 2008

BienBenito

Tu sonrisa se hizo el pan con dulce de mis mañanas. Todavía no sé nombrar este amor que me desarma. Cuando te veo así, panzón y filibustero lo único que me importa, ahora sí, es llegar a viejo. Te trajimos a un lugar absurdo, difícil y hermoso lleno de gente que salta a cabecear con los codos “hay que andar con pie de plomo” dicen las bisabuelas yo diría que vayas lento y parejo, pero que gastes tus suelas... Yo daría un brazo por vos, pero a decir verdad, papá sabe ser muy tonto, mejor...dale la mano a mamá.
Vas a ver qué rico el mar, los besos, los amigos. Van a dolerte a veces las muelas, mujeres y olvidos. Mirá bien a los dos lados antes de cruzar la vida y no te mastiques el viejo cuento de la otra mejilla. Yo que vos no me pierdo ni el fútbol, ni Beatles, ni el tango. De la gente con choferes, yo pasaría de largo... Si vas a decir mentiras no pierdas la elegancia. Sé compañero en el vino y siempre caballero en las resacas. Daría un brazo por vos, pero a decir verdad, papá sabe ser muy tonto, mejor... dale la mano a mamá.
Y nunca le pongas a nadie la rodilla en la nuca. No te tomés en broma jamás a los hijos de puta. Vas a tener que hacer mucho con lo que haremos de vos. Bienvenido a este lío, hijo de mi alma, enano de mi corazón... Daría un brazo por vos, pero a decir verdad, papá sabe ser muy tonto, mejor... dale la mano a mamá.

PD. Esta es la letra de “BienBenito”, una de las genialidades que cada tanto se le escapan a Iván Noble. Es del disco “Intemperie” editado el año pasado.