La linea del Ecuador

Hace dos madrugas alguien vio un viejo cuchillo...

Luna

Nuevas investigaciones detectaron grietas en la corteza de la luna...

Nada mal por 5 pesos

“Acosta, me gané el Loto!! No lo puedo creer, gané el Loto!”

24 de junio de 2009

Noche 501

Hay días en los cuales me siento como un vaso plástico de yogurt de los que vemos tirados en la basura. De esos vacíos, sin más contenidos, con suerte, que una tapa de aluminio arrugada y manchada con yerba. O quizás restos de cáscaras de huevo, viejos restos de arroz, servilletas de papel…
Hay días, por suerte son solo algunos, en los cuales muero de ganas de poner tu nombre en facebook y ver cual es la foto que pusiste. De ver cuanto has cambiando, cuanto has crecido. Pero, quizás tambien por suerte, no lo hago. Me freno por alguna razón que no sé y ni tampoco necesito saber.
Hay horas en las cuales chequeo los sms del teléfono con una frecuencia mayor a la cotidiana. Buscando tus palabras, pero no cualquier palabra sino las que me gustarían escuchar. Esas que esperé durante tanto tiempo.
Hay noches que se hacen eternas. En las cuales el frió comienza en la planta de los pies y sube pasando por la espalda y terminando en mi ojos brillosos. Brillosos como cada vez que te recuerdo.
Hay canciones que no dejan de ponerme triste. ¿Canciones dije? No, las canciones no son las que me ponen triste. Son los recuerdos que traen esas melodías.
Hay días, como hoy, en los cuales me toca pasar un buen rato y en lo mejor de ese momento me acuerdo de vos. Y por más fuerza que haga es imposible no pensar en lo bueno que sería que estés a mi lado. Entonces ese es el instante de mirar por la ventana, de perderme en el paisaje de un mar inmenso, un perro que cruza la calle o un chico en patineta.
Hay veces en las cuales la memoria me juega una mala pasada y me hace sentir idéntico a ese vaso de plástico, vació y en la basura. Hay días que te extraño, mucho mas de lo que quisiera y de lo que debiera hacerlo.
No sé por qué escribo esto. Quizas sea que hoy es la noche 501 y siento que Sabina no cumplió con su palabra. Será que siento que son mucho mas que 19 días y mucho más que 500 lunas las que necesito para poder mover al menos un par de centímetros más adelante mis pies.
Ojalá estés bien, te extraño y te quiero mucho.

5 de junio de 2009

“Faites l’amour, pas la guerre.”

Este nuevo post se lo quiero dedicar a dos amigos viajeros que en este momento deben andar por Venezuela, seguramente cerca de la frontera con Colombia. O me equivoco?.
Llegué a esta ciudad el 16 de Mayo de 2006. Tengo imborrable los pasos que di ese día. Me acuerdo fundamentalmente del primero. Ya lo conté mil veces, no sé si en este blog, pero una vez más no está mal. La gente se renueva dice Mirta:
Eran algo así como las 6 de la mañana de ese martes y cuando el micro paró en la terminal agarré mis cosas y comencé a buscar la salida del colectivo. Estaba en el piso de arriba así que comencé a bajar las escaleras y justo en el momento de tocar el piso me frené. Detrás de mí creo que provoqué una de las avalanchas más grandes que recuerdo. Todo fue porque necesitaba, mi inseguridad lo necesitaba, pisar suelo marplatense por primera vez con mi pie derecho. Je! Sí! Lo que leen. Y así fue, y mientras lo hacía pensé “empezamos, que sea bueno”.
Y realmente lo fue Franck. Realmente lo fue. Ustedes, los viajeros, “Fran y Iris decía el locutor”, son uno de mis mejores ejemplos de que las cosas funcionan y de que yo funciono. A mi manera, a mi tiempo, pero lo hago. Tener su amistad en tan poco tiempo, con tan poquito, y tan intenso, compartido es algo que llena esa innumerables cantidad de vacíos que siento en mi ser.
Hay situaciones, y sensaciones, en las que me puso esta ciudad que no voy a olvidar nunca. Sin dudas una de ellas fue esa tarde del 26 de Abril del año pasado cuando sentado en el fondo del Salón los vi desbordados de felicidad hablando a los presentes en su compromiso. Y creo que no exagero al decir “desbordados” porque tenían esas caras limpias, transparentes, con una sonrisa que no era necesario forzar. Estábamos con Guille y Laureano y yo hacia fuerza para no llorar. Debo reconocer que no lo logré. Como les dije alguna vez al verlos a ustedes me vi yo. Vi mi vida, mi vida inmediata que se había terminado una triste tarde de Febrero en San Justo. Y me pregunté mil veces, debes en cuando me lo sigo preguntando, por qué nosotros no pudimos. Por qué con una historia similar y unos cuantos de miles de kilómetros menos, no pudimos. Supongo que no lo sabré nunca. Tampoco es necesario hacerlo.
Ese día fue uno de los mas felices de mi vida por sentirme parte de eso, de su historia. Aunque ese rato fue uno de los más tristes. Y eso tampoco lo voy a poder olvidar.
Por eso amigos, Franck e Iris, les quería dedicar estas poquitas líneas en una melancólica y fría noche marplatense: “El invierno en Mar del Plata” diría el flaco de Úbeda.
Siguen siendo mi mejor ejemplo. Sigo sorprendiéndome, como les dije innumerable cantidad de veces, el haberme ganado su amistad. Sigo pensando lo mismo que les dije en esas líneas que escribí para su casamiento. Me dieron otra perspectiva de las cosas. Me dieron el ejemplo de que se puede. De que las cosas salen. Me enseñaron que el amor es de a dos y cuando uno no quiere dos no pueden.
Hace un rato escuchaba una canción que decía “Mayo vendrá con flores, Junio con nuevos colores…”. Realmente es así, realmente lo espero. Estoy dispuesta no solo a aceptar esos nuevos colores sino a ponerme el sombrero de papel de diario y pintarlo yo. Puede ser un mes de muchos cambios, de muchos pasos, puede ser el comienzo de que las cosas pasan.
Feliz viaje chicos! Están escribiendo unas páginas que no se borrarán ni con todo el viento del desierto del Sahara. Porque no lo escriben sobre papeles que se tiran, ni arenas que se borran, ni paredes que se pintan, lo hacen en sus recuerdos, en sus vidas y en las nuestras. Son dos locos de mierda que se fueron a Estados Unidos en una combi, pero creo que esta relación de amistad funciona porque nosotros, desde tan lejos, somos unos locos de mierda que sentimos cada foto, cada relato, como si fuera nuestro viaje. Y si eso no nos hace mas unidos entonces de esto debo entender mucho menos de lo que pienso. “Faites l’amour, pas la guerre.”

PD. Para los que quieran saber la historias de viaje de mis amigos: pueden entrar hacer click AQUI o ir al logo que está en la columna de la derecha.
PD1. Para mis amigos: Lo del chocolate lo dije en serio, YO QUIERO.

Como dueles en los labios



Como dueles en los labios, como duele en todos lados, como duelen sus caricias cuando ya se ha ido.
Como me duele la ausencia, como extraño su color de voz, como falta su presencia en mi habitación.
Como me duele el invierno, como me duele el verano, como me envenena tiempo cuando tu no estas.
Como me duele estar viviendo, como duele estar muriendo así, como me duele hasta el alma en mi habitación; como dueles en los labios, en todos lados, soledad.
Como me duele no verte como duele en madrugada como me duele no verte como duele en madrugada.
Como dueles en los labios como duele en madrugada como dueles en los labios como duele en madrugada.

PD. Mayo viene con flores, JUNIO CON NUEVOS COLORES. (bienvenido Junio entonces!)
PD1. Algun día se terminará todo, o quizás vuelva a empezar.