La linea del Ecuador

Hace dos madrugas alguien vio un viejo cuchillo...

Luna

Nuevas investigaciones detectaron grietas en la corteza de la luna...

Los Gorriones

Muchas veces veo revolotear gorriones cerca de los autos, en los jardines...

28 de noviembre de 2009

Todo tiempo pasado fue pasado

-¿Vos sos el chico del 7mo que se descompuso hace un tiempo?
En los segundos que tarde en contestarle me acordé de mil cosas y me hice miles de preguntas. Y de mi boca salió un simple “sí, soy yo”. Fue como contestar en épocas malas la pregunta “cómo estás?”… “bien” dice uno, mientras piensa “o querés que te cuente?”.
Me quedé pensando si yo era el mismo chico del cual hablaba la señora del sexto. Y creo que si bien sigo viviendo en el 7 y ½ D, y si bien sigo siendo el mismo diabético del orto, la vecina se equivocaba de vecino. No creo ser ya aquella persona a la cual ella se refería. Pasó mucho tiempo y con el tiempo muchas cosas.
Aquel era seguramente un poco mas inocente que este, un poco más joven, un poco más mal criado, mas inmaduro, un poco más confiando (siempre dentro de su desconfianza general, esto último quizás sea otro punto en común con el de hoy) y quizás hasta con proyectos. Era alguien que pensaba en dos aunque seguramente sin demostrarlo lo suficiente o al menos sin hacerlo a tiempo… luego le resultó tarde.
Como alguien que pierde la memoria en las películas yanquis la señora, mientras subía junto a mí los seis pisos, me iba recordando aquel momento. Los gritos, el susto. Y con sus palabras, como una confirmación de que aquella situación realmente existió, comencé a recordar. El día siguiente a aquel momento fue domingo y la señora vino al dpto., se presentó, y me saludo. Me preguntó cómo estaba y yo respondí “bien” (o querés que te cuente?). Luego me dijeron quien era. Para mí fue la primera vez y, hasta hace unos días, la última que vi su cara.
Mientras pensaba este post recordé algo que dijo alguna vez Alejandro Dolina. Él decía que no somos los mismos de ayer, incluso no somos los mimos que hace cinco minutos atrás. Que uno no debería pagar las deudas porque uno no es el mismo que las contrajo. Que todos mantenemos ciertos aspectos básico y necesarios como para que nuestra mujer nos abra la puerta cuando llegamos borrachos a las 3 de la mañana o al menos para que no nos ladre el perro. Pero no solo nunca somos lo que fuimos sino que además no somos lo que seremos algún día. Tenemos tantas vidas como segundos vividos.
Y si bien ya nunca tuve quien me abra la puerta cuando llego borracho a las 3 de la mañana, y los perros que me reconocían y no me ladraban quedaron en Punta Alta, supongo que al menos este encuentro con la señora del sexto piso fue una demostración de que esos ciertos aspectos básicos y necesarios siguen presente. Quizás sea la más humana de mis características. Ese 0,01% del genoma humano que me hace diferente a todos y tan parecido a aquel de Enero 2007 cuando sin saberlo había encontrado el camino que quería caminar. Aquel que no contaba con que 30 días mas allá le iban a cortar el puente colgante antes de cruzar el río. Aquel que desde entonces busca un camino alternativo para seguir.
De pronto recordé una conversacion de unas semanas atrás. Una que tuvo un Ramiro no tan distante a este...

- Te podes quedar lamentándote o tendrás que apechugar y seguir -me dijo-
- Y yo soy de los que siguen -contesté-
- Afortunadamente sí -finalizó, seguramente con una sonrisa-

27 de noviembre de 2009

Virgen de la Amargura

Rompiendo mi promesa de no volverte a verte ni en pintura, me he sentado a tu mesa, Virgen de la Amargura a jugarme a los dados nuestra suerte, a absolverte de todos mis pecados.
Bendigo la condena, al sólo de tu bordón que me hace fuerte y beso tus cadenas y quiero prometerte ser libres como dos versos tachados del dictado de la revolución.
Me acuso de morirte sin tu boca, confieso que desde que te has marchado solo bailo en las fiestas donde tocan la musica del vals de los ahorcados.
Virgen de la Amarguara, devuélveme la vida, sin tí todo es usura y noches perdidas. Facturas, calenturas, heridas sin sutura, caídas, congeturas, sacudidas, cerraduras
despedidas de locura y callejón.
La guerra ha terminado, yo vengo a arrodillarme ante tu cama. Te rezan mil soldados
y el palacio está en llamas, tu general arría mis banderas, las fieras entran en la catedral.
El rey murió en el campo de batalla, la reina se ha pasado al enemigo, yo no me cuelgo más que la medalla de no saber contar menos contigo.
Virgen de la Amarguara, devuélveme la vida, sin tí todo es usura y noches perdidas. Facturas, calenturas, heridas sin sutura, caídas, congeturas, sacudidas, cerraduras
despedidas de locura y callejón.
Te vas y no te vas y cuando vienes rezo para que los trenes se equivoquen de estación.
Virgen de la Amargura…

Virgen de la Amargura
Joaquín Sabina
Vinagre y Rosas (2009)

18 de noviembre de 2009

Embustera (Más Vinagre que Rosas)

Siempre voy a tenerte que agradecer que haya sido conmigo tan embustera y me hayas enseñado lo que es querer: bailar mientras rodamos por la escalera.
Has despejado mis dudas y has logrado que aprendiese a ser un perfecto judas desde la "jota" a la "ese". Contigo he comprendido que la humedad es algo que se seca y se olvida, gracias a ti he sabido que la verdad es sólo un cabo suelto de la mentira. Por eso sé que perderte no era quedarse sin nada, la muerte es sólo la suerte con una letra cambiada.
Embustera, tu corazón es una cremallera de Christian Dior, blanqueas emociones, traficas con botones, pierdes con mi perdición.
Dormir contigo es repetir francés en una facultad donde un Miró parece una esquela y enseñan cuánto mide la oscuridad: sumando pesadillas y duermevelas. Hoy llamo a las rosas pan y al vinagre desatino; las mujeres que se van se quedan en el camino.
Por mucho que me duela debo admitir que otras me ven sin ropa y tú desnudo. Será mucho mejor, si pretendo huir, cortar la cuerda, deshacer el nudo.
Ya no juego en tu tablero. He roto nuestra baraja. Sólo diré que te quiero si es a punta de navaja.
Embustera, tu corazón es una cremallera de Christian Dior, blanqueas emociones, traficas con botones, pierdes con mi perdición.
Embustera, tu corazón es una cremallera de pantalones, blanqueas decepciones, traficas con botones, pierdes con mi perdición.

Embustera
Joaquín Sabina
Vinagre y Rosas (2009)