La linea del Ecuador

Hace dos madrugas alguien vio un viejo cuchillo...

Luna

Nuevas investigaciones detectaron grietas en la corteza de la luna...

Nada mal por 5 pesos

“Acosta, me gané el Loto!! No lo puedo creer, gané el Loto!”

27 de septiembre de 2011

Mas años que promesas

Ahora que cumplimos mas años que promesas, paso a "papel" mi lista 2011. En doce meses, o en varios años veremos cuanto de cierto tiene el gordo en esta frase.

1.- Volver a las terminales donde encontré, y perdí, parte de mi vida. Caminar de nuevo, buscando un mejor final, por lugares que me han visto sonreír y llorar en cada paso: Punta Alta, Liniers, San Justo, Gonzales Chaves, Tres Arroyos, Mar del Plata…

2.- Aceptar, el 100% del tiempo, y al 100% de mi capacidad, que tengo una enfermedad crónica y que depende absolutamente de mi hacer algo con eso.

3.- Enamorarme de mí como lo hice de otras personas. Y apostar por mi vida como lo hice por ellas.

4.- Ver a Ismael Serrano en el Rex pero como local, viviendo en Buenos Aires. Como hace años lo hice con Sporting en Mar del Plata.

5.- Ver a Iván Noble en el Opera. Romperme la garganta con cada canción de Rock y romperme el corazón con cada canción de desamor. Inundarme de pieles de pollo y llanto del lindo. De ese que cuando se va me deja mas liviano, en paz, y con una base de esperanza de que otro mundo es posible.

6.- Ocupar una de mis noches porteñas riendo, cantando, con Dolina y su “La Venganza Sera Terrible”.

7.- Buscar mi segundo departamento en Buenos Aires. Llenarlo de muebles, vida y compañía como intenté alguna vez hacerlo en Mar del Plata.

8.- Sentir el placer de tener la llave en mano. Guardarme el secreto hasta lograrlo y entrar a mirarlo, vacio, pensando escenario de cuantas cosas lindas será.

9.- Arreglar con Pitu el envío de mis porquerías desde Mar del Plata. Sentir que está todo acá, que es un buen punto de partida, que ahora que estamos “juntos” solo queda sumar para echar esa soledad.

10.- Pedirme en el trabajo mis dos días de mudanza.

11.- Aprender a vivir conmigo y dejar, al menos por un rato, de sobrevivir.

12.- Ir a San Juan a ver a Facu. Si lo puedo hacer acompañado mejor, pero si no se puede al menos tener la fortaleza suficiente para bancarme ese rato de soledad que va desde despedirme hasta llegar al hotel donde pare para poder dormir. Que la espalda no me quede chica.

13.- Verlo jugar en las inferiores de San Martín y llenarme la garganta con un grito de gol y el pecho de orgullo. Como pensé en algún momento hacerlo con Julián hace un año atrás.

14.- Filtrar mis txt del blog y corregirlos para poder hacer un poco mas legibles. Un poco mas “profesionales” y masivos.

15.- Publicar la primera edición en papel de El Tonto Alivio de Escribir.

16.- Disfrutar, años después de aquel Noviembre del 2005 en Punta Alta, la presentación. Sentir nuevamente esa linda adrenalina y la sensación de ser protagonista de la noche.

17.- Dormir con la cabeza pensando en una panza y sus protagonistas

18.- Tener la misma cara que tenía Lotito del 22 de Agosto cuando lo vi en esa habitación.

19.- Que mis ojos se inunden de picazón, sin querer que termine, al ver una imagen similar a la que brindaba Laura esa misma tarde. Saludar a los visitantes y al hacerlo pensar “no puedo creer que me toca estar a mí de este lado”.

20.- Tener ganas, y valor para volver a Punta Alta, y que no duela. Al menos no duela mas de lo necesario.

21.- Volver afónico a casa luego de vivir una tarde inolvidable con Sporting haciendo historia en el Argentino B o la Copa Argentina.

22.- Preparar un desayuno tan rico como el que hice a fines de Julio. Y que el día siguiente no traiga sorpresas desagradables. Sacarle la palabra “fin” a la frase “el principio del fin”

23.- Festejar mi cumpleaños con una gran fiesta. Sin miedos y sin ganas de evitar a los que quiero y me quieren. Solo yo, con mi saco blanco, y ellos con caras de “que bueno”.

24.- Encontrarme con Franck, Iris, y Louis, en Francia

25.- Caminar despacio bajo la lluvia en las calles de Paris.

26.- Ir a San Nicolás a cumplir mi promesa un 25/9

27.- Correr a las 2 am para saciar algún antojo… ajeno.

28.- Recuperar, en realidad encontrar por primera vez, mi resistencia física.

29.- Dejar el cigarrillo.

30.- Planear por primera vez unas vacaciones. De esas programadas, de a dos…

31.- Repirar aire limpio, disfrutar el sol, y mirar hacia arriba mientras achico los ojos diciendo gracias.

32.- Conocer Madrid

Gracias por los saludos, que ya llegaron, los que seguramente llegarán, y los que esperaré eternamente a pesar de su inevitable e irreconciliable ausencia.

17 de septiembre de 2011

En estos días...

Desde hace unos días la muerte convive conmigo. No sé bien cuando pasó pero está acá y no puedo disimular y mirar para otro lado. Ella me mira, comparte mi mesa, me respira en el oído, su aroma me inunda, su aliento me humedece el cuello, se acuesta conmigo en mi cama, me despierta a la mañana, me ayuda a pedirle “un ratito mas” al despertador, me acompaña a trabajar, y hasta incluso se sienta frente a mi mientras escribo estas líneas y saboreo mi café en la casa del señor King.
Anoche miramos TV juntos. Y se ocupó de pincharme con su aguja de tejer ante cada escena tonta, de una novela aun mas tonta, buscando la presencia de mis lágrimas. Sin embargo aun no puede con la fortaleza de mis mejillas ni con la barrera que mis cejas le ponen a estos ojos húmedos cada vez mas difíciles de controlar.
La muerta está acá. Al lado mío. No la veo, no sé como se viste. Es invisible a mis ojos pero está acá y ante cada paso, y contrapaso, me dice que nada ni nadie es irremplazable. Ni siquiera yo. Me repite una y otra vez que solo ella lo es.
Y ante semejante evidencia hay veces en las cuales uno debe aceptar las cosas como son. Y lo hago. Quizás por eso no me asusta. La acepto con resignación y con un plus de ganas que me hacen seguir a pesar de saber que es la única batalla que ya tengo perdida de antemano. O quizás no me asusta porque en algunos ratos, quizás en este, siento que no existe algo, tangible o no, que quisiera seguir teniendo con todo mí ser. No está aquello que no quisiera perder por nada del mundo.
Seguramente es eso lo que hace todo un poco mas soportable. Esta eterna nube negra que no se mueve, que no deja entrar ni un puto rayo de sol. Esta sensación de vivir bajo un opaco eclipse de sol sin fecha de vencimiento donde los problemas dejaron de serlo, al menos tan fatídicos, porque ya nada importa tanto como para llorar y emocionarse de la boca, o de los ojos, para afuera.
La muerte vive en mi casa y siempre que giro los ojos hacia ella veo, ya sin miedo, que me mira y me sonríe. Que me llama por mi apodo. Que somos casi dos viejos conocidos. Que nos entendemos con una simple, tímida y fría mirada. Y mientras lo hacemos me pongo mi viejo sombrero de capitán de barco y miro la larga huella que voy dejando a mi paso. Un franja verde de luz que surge al remover el fondo del mar. Un fondo no siempre bueno, ni tampoco tan malo.
Como miedo no le tengo supongo que todo podría estar mejor. Supongo que conozco el peor de los lugares y entonces es lo mas parecido a haber tocado fondo. Me refiero a eso de que “queda todo por lograr”, ya no hay “nada que perder”. Pero lo peor de estar en el fondo no es el lugar, lo peor es tener miedo de no poder subir mas. Lo peor es toparse con un espejo y ver que ante cada triunfo ajeno lo sentimos como una derrota propia. Por envidia, egoísmo, pobreza espiritual, no importa q palabra defina ese sentimiento. Importa que está y se siente tal cual lo escribo. Y solo me sale gritar “cuídense de mí”. O quizás “ayúdenme a cuidarme de mi”. De la forma que puedan. De la forma que les salga. No habrá reproche si lo hacen. Hay cosas que no suman. Mi presencia en días como este no suman. Mis silencios le ponen palabras a ese no sumar. Y si hoy me cruzan les puedo hacer tanto mal que luego de hacerlo me sentiría aun mas bajo. Sería como descubrir que no estaba en el fondo, que había un subsuelo mas. En estos días, con la muerte gastando mi mismo aire, siempre lo hay.

PD. Este texto es del 2010. No recuerdo bien la fecha. No me confiaría de lo que dice el archivo de Word, pero es del año pasado. Por algo no lo subí en ese momento y supongo que por algo lo subo hoy. Tenía que estar. Tarde o temprano, tenía que estar.

12 de septiembre de 2011

Ahora

Soy, por fin, experto en amores imposibles.
Y conozco los verbos que riman con fracaso.
Apendrí con los años que el odio dura un beso
y el futuro está escrito en lo que nunca hicimos.

Sé que el pecado fue no comer la manzana.
Y que nada es eterno, salvo que tú me ames.
Que los únicos dioses tienen carne de hombre
y la única conquista es la de tu mirada.

Ahora, en esta noche, mientras hago recuento
de una vida que ha sido un puñado de polvo,
sé que tu amor ha sido mi más bella victoria.

Por eso ahora te escribo, al filo de los días,
cuando ya estás lejana. Cuando sé que no eres
más que esa palabra que no supe decirte.

Rodolfo Serrano

5 de septiembre de 2011

Del Montón



Eran los ojos más tremendos del barrio pero el trabajo sucio lo hacían sus labios. "Mordelos si te gustan", me dijo por torearme y yo salí corriendo por el puente colgante de sus besos, cargados de pecado, sabiendo que plantaba frutillas en un campo minado...
Yo soy del montón pero juego en primera, enterate muñeca que yo soy del montón si vas a enredarme hacelo con clase, corazón...
Antes de conocerla yo era un viejo soldado con las botas bien puestas y el orgullo blindado. Ahora, si de noche no me abrazan sus piernas, soy un perro perdido en medio de una tormenta desastrosa. Y vos, de madrugada, jugando como loca al Ta-Te-Ti entre el adiós y la nada...
Yo soy del montón pero juego en primera, enterate muñeca yo soy del montón pero si vas a dejarme hacelo elegante, corazón...
Yo me quedo con las ganas de quedarme en tus mañanas. Le dimos tiempo al tiempo y eso es muy peligroso. Compañera: el tiempo es un limado que atrasa los relojes de arena y se lava las manos...
Yo soy del montón pero juego en primera, con cuidado muñeca que yo soy del montón si vas a olvidarme hacelo con guantes, corazón...

Iván Noble
Del montón
La Parte de los Ángeles (2011)